Mantener un corazón saludable puede volverse muy fácil. Esto dependiendo de los hábitos y costumbres que tengamos.
El corazón es el órgano encargado de bombear sangre a todo el cuerpo. Su deterioro puede llevarse a cabo rápido y fácil si no lo atendemos debidamente. Y lo peor es que avisa hasta el momento que ya está cansado, por eso debemos prevenir un desgaste que nos encamine a una muerte rápida y temprana.
El corazón, como cualquier otra parte de nuestro cuerpo necesita fuerza. Un corazón fuerte bombea sangre con más eficacia. A diferencia de uno débil, que no sólo no bombea tan eficazmente como uno sano, sino que aumenta el riesgo de tener alguna enfermedad de corazón o en los vasos sanguíneos.
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares causan 17.5 millones de muertes en el mundo cada año. Las causas por las que llevamos al corazón a su descuido y mal funcionamiento son el no seguir una alimentación saludable, no hacer ejercicio, no estar en nuestro peso y no tener una buena condición fisica, el fumar y consumir alcohol y niveles altos de azúcar en la sangre, entre otros.
Hay factores que podemos evitar y otros que no, modificables y no modificables, como son los hereditarios y la edad entre otros. Estos nos hacen más vulnerables frente al desarrollo de los problemas cardiovasculares.
Entre los factores modificables se encuentra el colesterol. Es considerado el principal responsable del estado de nuestro sistema cardiovascular, acompañado de la hipertensión, el tabaquismo, el sobrepeso y obesidad, entre otros, como ya mencionaba con anterioridad.
Así es, comer en exceso esos alimentos ricos en grasa es el detonador principal de serias amenazas a nuestra salud, en especial para el corazón que se va afectando poco a poco en ese círculo vicioso que relaciona el sobrepeso y conlleva a la obesidad.
Por supuesto, la mejor forma de mantener un corazón sano es la prevención, acudir a nuestro médico para una revisión, llevar a cabo sus indicaciones y no automedicarnos. Las tareas que podemos realizar por nuestra cuenta para ayudar, fortalecer nuestro corazón es realizar ejercicio, mantenernos activos fisicamente para darle fuerza a nuestro corazón. Tener una dieta sana y equilibrada.
Es importante que esto se lo enseñemos a los niños, podemos ayudarlos a crecer sanos si les hacemos ver que llevar una rutina sana les dará beneficios para cuando crezcan. Podemos irles enseñando a hacer ejercicio en lugar de ver televisión o jugar videojuegos toda la tarde. Hay que enseñarles también a comer frutas y verduras, tratar de no comer frituras, papitas, y cosas que les pueden perjudicar y sobre todo hay que insistirles en avisar cuando sientan algo fuera de lo normal, como el corazón latiendo más rápido, etc.
Cuidarnos es fácil, siempre y cuando queramos hacerlo y estemos concientes de las consecuencias que llegan al dejar pasar esos hábitos que lo único que hacen es ayudarnos a mantenernos sanos. |